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La distribución de la población...
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La distribución de la población mundial
1.1.3 La población en espacios rurales y urbanos
Las ciudades tienen diferentes emplazamientos según el lugar concreto donde se localizan. Así, se distinguen ciudades emplazadas en cerros o colinas, en zonas costeras o junto a ríos o lagos. Históricamente la fundación de muchas ciudades del mundo se debe a su emplazamiento. Los asentamientos urbanos tienen su historia y algunos son muy antiguos. En varias ciudades de Europa y Asia, alrededor de las zonas más antiguas con edificaciones tradicionales, e incluso con murallas, se ha conformado la ciudad moderna con edificios o rascacielos para viviendas u oficinas. Cada asentamiento urbano presenta numerosos requerimientos sociales, económicos e incluso políticos; por eso tienen una organización espacial urbana. En ella participan elementos físicos o materiales (viviendas, edificios, redes de transporte y comunicaciones), así como las actividades industriales, comerciales o recreativas que la sociedad desempeña dentro de la ciudad, de modo que la localización y la distribución de estos componentes permiten conocer la organización de una ciudad. Como existen diferencias sociales para tener acceso a los medios de producción, a la riqueza generada por el trabajo, al uso del suelo y, en general, a los diferentes beneficios que puede ofrecer el medio urbano, éste presenta una diferenciación espacial. Así, por ejemplo, se tienen barrios residenciales desde los más precarios hasta los más lujosos; la calidad de los diferentes servicios varía también de una zona a otra dentro de la misma ciudad. También existe una relación entre la estructura espacial urbana y el entorno natural. Las ciudades, al constituirse, crecen y se enfrentan a obstáculos de carácter natural, como el relieve, los cuerpos de agua y la vegetación. Dichos obstáculos constituyen una restricción al crecimiento urbano que se puede superar, pero cuyos efectos alteran el entorno ambiental y social. Las manifestaciones culturales propias de algunos grupos humanos han ocasionado la organización de sus asentamientos. Por ejemplo, es común que en el centro de los mismos se encuentren las iglesias o templos religiosos e incluso se instalen las oficinas de gobierno y las principales áreas comerciales. Al paso del tiempo, la ciudad crece y aparecen nuevos centros o subcentros económicos que apoyan o descargan la actividad propia del centro de la ciudad. La trama urbana es el trazado o entramado de calles, avenidas, viviendas y edificios en una ciudad. Ésta es el resultado de las distintas fases de crecimiento y del proceso de urbanización que se manifiesta en cada ciudad. De este modo se identifican tramas urbanas irregulares, ortogonales o rectilíneas, así como radiocéntricas (en círculos como una telaraña). Hay ciudades donde predomina alguna de las tramas anteriores, pero en otras se identifican los tres tipos. Por ejemplo, en ciudades o poblados antiguos, los barrios tienen calles estrechas, pero éstas se hacen más rectilíneas a medida que la ciudad se planifica. Algunos geógrafos, como los franceses Yves Lacoste y Raymond Ghirardi (1983), han analizado las ciudades africanas, norteamericanas, latinoamericanas y europeas y han encontrado diferencias en cuanto a su organización y estructura interna. Al respecto, identifican que a partir del centro hacia la periferia de las ciudades se organizan diferentes usos del suelo, tramas urbanas, barrios y suburbios como resultado del crecimiento y avance histórico de las ciudades. Un rasgo visual característico de las ciudades en países subdesarrollados es la existencia de asentamientos de población precarios con escasa infraestructura física, en especial en la periferia urbana, los cuales contrastan con los enclaves residenciales de grupos sociales con mayores ingresos económicos donde la planificación y la dotación óptima de servicios evidencian una segregación social y económica. Las funciones urbanas son aquellas actividades que desarrolla la población que reside en la ciudad para satisfacer sus necesidades y las de otras zonas aledañas o lejanas. Una de las principales funciones urbanas es fungir como centro de organización política. Por eso, algunas localidades son las capitales de sus respectivos territorios administrativos, como sucede con las ciudades de Buenos Aires, Madrid, Moscú o Brasilia. También se distinguen funciones militares, comerciales, industriales, culturales e incluso turísticas. Actualmente, la mayoría de las ciudades son multifuncionales, al menos en un grado mínimo. Por ejemplo, por muy especializada que sea la función industrial, requiere tener cierto mínimo de la función comercial para el aprovisionamiento de los trabajadores de las empresas y sus familias; o bien, cierto mínimo de la función educativa para sus hijos y para los de los trabajadores comerciales.
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