Indice > Módulo I: Geografía y territorio> 1.1
Importancia de la Geografía como ciencia
1.1 Importancia de la Geografía como ciencia
1.1.1 El significado de lugar: la Geografía tiene sabor (y olor, y color)
¿Alguna vez te has preguntado acerca de la importancia del lugar donde habitas, donde usualmente realizas tus actividades? Todos los seres humanos viven en un sitio concreto, en una pequeñísima porción de la superficie terrestre. Ese lugar es único porque tiene características propias, que no se repiten, en forma idéntica, en otros. Las características de un lugar, como el relieve, la existencia de un río, la cobertura vegetal, la cantidad de personas que ahí habitan, las actividades a las que se dedican y la organización política prevaleciente, por mencionar sólo algunas, hacen que ese sitio de la Tierra sea diferente de todos los otros. El conjunto de estos rasgos proporciona a cada lugar del planeta un sabor, un olor, unos colores propios. Para poder comprender mejor esto, reflexiona sobre el siguiente ejemplo en el que se comparan dos lugares: las ciudades de Nueva York, en Estados Unidos y Asunción, en Paraguay. En el primer caso se trata de una urbe que ocupa una isla relativamente plana (Manhattan), bordeada por dos ríos (el del Este y el Hudson), donde la vegetación natural ha sido casi borrada por la intensa ocupación del terreno por parte de edificios, calles y autopistas; en su zona metropolitana habitan cerca de 16 millones de personas que se dedican, en su mayoría, al comercio y los servicios; éstas son sólo algunas de las características geográficas del lugar llamado ciudad de Nueva York.
Asunción, por su parte, también se ubica sobre un lugar casi plano, ocupa un extenso meandro (una gran curva natural hecha por una corriente superficial de agua), a orillas del río Paraguay, en sus calles y colonias hay una gran cantidad de árboles propios de la vegetación natural subtropical que ahí predomina; el número de habitantes es de casi un millón en la zona metropolitana, en su mayoría ocupados, como en Nueva York, en el sector terciario de la economía (comercio y servicios), sólo que muchos de ellos tienen empleos informales o ilegales y por eso, si pudieran, migrarían a otros lugares como el propio Estados Unidos. En las líneas anteriores se han presentado algunas características de ambos lugares, las mismas para las dos ciudades, que les hacen únicas, irrepetibles en la superficie del planeta en que habitamos. Como te habrás dado cuenta, de ambos sitios se exponen los rasgos en cada una de las categorías siguientes: relieve, agua, vegetación, población absoluta y ocupación económica de ésta. Algunas de las características presentadas son casi iguales en las dos ciudades, por ejemplo, estar situadas en lugares con relieve plano; sin embargo, también hay diferencias: una tiene dieciséis veces más habitantes (Nueva York) que la otra (Asunción) y, donde pareciera que hay semejanza, también hay contraste: en ambos casos la población está ocupada en el comercio y en los servicios, pero en Nueva York la informalidad e ilegalidad de la economía no es tan acentuada como en Asunción, amén de que los neoyorquinos, en general, no se irían de esa ciudad por razones meramente económicas. Al considerar, en su conjunto, estas características y otras más que en realidad existen tanto en Nueva York como en Asunción y en todos los demás sitios habitados de la Tierra, se puede saber por qué los lugares son irrepetibles en la superficie terrestre. Al llevar a cabo el ejercicio de interrelacionar esas características propias de cada lugar se hace Geografía, pues se describe e interpreta la superficie terrestre, aunque sea a escala pequeña. El conjunto de estos rasgos se revela de muchas maneras, por ejemplo en los sabores, olores y colores de los diferentes lugares del planeta. Aunque es poco probable que los experimentes en otros lugares distintos a donde vives, hay sabores para cada rincón del mundo que se reflejan, por ejemplo, en el gusto de su comida, de los manantiales de agua o cómo saben las relaciones entre los seres humanos de ese lugar. También hay olores para cada porción de la Tierra: las ciudades asiáticas, como lo advertían los primeros viajeros y exploradores europeos, están llenas de olores, perfumes y esencias; lo mismo se puede decir de las centroamericanas o las europeas. Finalmente, hay colores que identifican a los lugares: el gris para Londres y las islas británicas; los tonos vivos del azul del cielo en muchos sitios del campo mexicano; los atardeceres rojos en el sur de China o el verde intenso en la selva amazónica. Los sabores de la Geografía de un lugar se desprenden, por ejemplo, del tipo de comida que ahí se prepara, resultado del uso de ciertas plantas o animales, que viven en determinadas condiciones naturales, y que la sociedad demanda para el consumo humano. Los olores, igualmente, proceden de esa relación entre naturaleza y sociedad. En su caso, muchos de los colores naturales derivan de condiciones geográficas concretas, como la latitud o altitud. Por ejemplo, el verde de las auroras boreales en Finlandia y Canadá o el cielo azul intenso de las regiones cercanas a los 30° de latitud norte, donde se emplaza la franja mundial de desiertos y que es característico de sitios de México y Argelia. Estas características de los lugares son el punto de partida, o la conclusión, de cualquier estudio geográfico sobre ellos; la Geografía te abre los ojos ante las diferencias entre los miles de lugares que constituyen el planeta: selvas tropicales, desiertos áridos y desiertos polares, megaciudades y aldeas, zonas fabriles y campos sembrados con trigo, ríos densamente poblados por humanos y ríos desposeídos de cualquier ocupación humana, entre otros muchos escenarios. Se puede viajar a esos lugares para comprenderlos, saborearlos, olerlos o apreciar sus colores, pero si esto es poco probable, la mejor manera de lograr lo anterior es por medio de un curso o de la lectura de un texto geográfico. Este libro tiene dos objetivos principales: primero, poder cambiar tu percepción acerca de lo que es la Geografía porque, sin saberlo concientemente, estás en contacto con ella, a diario. Segundo, mostrarte la forma en que la Geografía es útil a la sociedad y cómo puede contribuir a la salud del planeta en que habitamos. La Geografía tiene una función de enlace entre las ciencias naturales (Biología, Física, Matemáticas, Química) y las humanidades (Historia, Literatura, Sociología); por ello, varios de los tópicos tratados en este texto están estrechamente relacionados con los que aparecen en los libros propios de cada una de estas materias.
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