La argumentación entendida como expresión lingüística de nuestros razonamientos lógicos nos permite exponer, analizar, persuadir, discutir, criticar y, en general, comunicar nuestros contenidos mentales, lo que pensamos acerca del mundo, la vida y los problemas y decisiones que tomamos frente a ellos. Pero, ¿te habías preguntado si siempre argumentamos correctamente? ¿No cometemos errores al argumentar?
En este tema veremos algunas de las causas por las cuales cometemos errores en la argumentación; analizaremos algunas de esas formas erróneas conocidas como falacias y veremos también cómo combatirlas.