3.1. Los errores argumentativos
Cuando expresamos nuestras elaboraciones racionales, es decir, cuando argumentamos, seguimos las normas de corrección que la lógica nos proporciona, de otra manera no podríamos comunicarnos racionalmente, entender el orden de la realidad o tener conocimientos científicos explicativos válidos para todos.
Al argumentar hacemos evidente el lazo necesario que en una relación de consecuencia se establece entre las premisas y la conclusión. Se cometen errores en la argumentación cuando falta o falla esta relación.
Sabemos que distintos individuos, partiendo de los mismos datos o premisas, pueden llegar a conclusiones diferentes; o bien que, no obstante las reglas de la lógica, -o a pesar de ellas-, cometemos errores en la estructuración de nuestros razonamientos.
¿Por qué hay errores en la argumentación? Algunas causas son las siguientes:
a) La falta de desarrollo de habilidades lógicas aplicadas en el diálogo racional, el debate razonado o la discusión crítica;
b) La falta de conocimiento y habilidad para detectar la inconsistencia en el lazo necesario de implicación entre las premisas y la conclusión en nuestros razonamientos;
c) El mal uso o abuso del lenguaje en sus términos o proposiciones estructurantes de premisas y conclusiones;
d) La influencia del contexto o circunstancia en que se desarrolla nuestro argumentar;
e) Las limitaciones o condicionantes personales que interfieren en nuestros razonamientos, como prejuicios, emociones, etc.