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I > 1.1 El pasado de los pueblos indios
1.1 El pasado de los pueblos indios
1.1.1.2 Los chichimecas de los desiertos del norte
Al momento de la conquista existían diversos grupos de indios cazadores-recolectores en los desiertos del norte, zona que se ha denominado Aridoamérica.7 Los principales pueblos eran los pames, guamares, tecuexes, caxcanes, zacatecos y guachichiles. Algunos de estos grupos habían adoptado la agricultura y tenían una religión lo suficientemente compleja como para construir adoratorios. En toda la Gran Chichimeca se consumía miel de abeja y el jugo de cactáceas se utilizaba en lugar del agua, cuando ésta no podía obtenerse. En unos cuantos sitios, los indios cultivaban el maíz y algunos tipos de calabaza; el hecho de que algunas tribus cultivaran maíz fue aprovechado por los conquistadores españoles para someterlos, pues la destrucción de los cultivos fue un método perverso para obligarlos a rendirse; estos métodos facilitaron sobre todo la expansión ibérica sobre el Bajío, en el camino a las minas de Zacatecas. Otra fuente importante de alimentos para los pueblos de Aridoamérica fue la cacería ya que aprovechaban diversas variedades de insectos, serpientes, batracios, aves, peces y mamíferos pequeños como roedores, conejos y venados. Con la llegada de los españoles, los pueblos de la zona incluyeron la crianza de ganado europeo, lo que para algunos historiadores contribuyó a su exterminio, ya que los conquistadores utilizaron el ganado como cebo para cazar a los chichimecas. La Gran Chichimeca constituía una región con gran diversidad cultural. Fue poblada por múltiples grupos humanos; por ejemplo, los caxcanes eran el pueblo más numeroso y tenían sus lugares de aprovisionamiento por las zonas de El Teul, Tlaltenango, Juchipila, Teocaltiche y Aguascalientes; eran sedentarios, debido al contacto con los otomíes y tarascos mesoamericanos. Desarrollaron un sistema social de nivel aldeano, con un poblado principal que funcionaba como cabecera; a ella estaban sujetos varios barrios más pequeños, a la usanza de los vecinos del sur, más desarrollados. Por su parte, los tecuexes, que también desarrollaron la agricultura, se asentaron al este de Guadalajara. Se piensa que proceíían de una dispersión de grupos de Zacatecas, probablemente de La Quemada,8 y compartían su territorio con los caxcanes. En esta zona se han encontrado vestigios prehisp´nicos en el cerro de Támara, en el Bolón, en Teocaltitán, en Corona, en Cerrito y en otros lugares que están al suroeste de Aguascalientes; se piensa que, al igual que los caxcanes, los tecuexes desarrollaron el sedentarismo, sobre todo los que vivían en la parte sur de los actuales estados de Aguascalientes y Jalisco. Se establecían en los márgenes de los ríos, cuyas aguas aprovechaban para cultivar frijol, calabazas y maíz; además, eran artesanos, carpinteros, canteros y petateros. Los guachichiles fueron los más belicosos y radicaban en una zona que se extendía desde el actual Saltillo, en Coahuila, hasta San Felipe Torres Mochas, en el actual estado de Guanajuato; mantuvieron como centro de operaciones un área nuclear de 100 kilómetros de diámetro, limitada por la actual ciudad de San Luis Potosí al oeste; Guadalcázar al norte; Rioverde al este y el estado de Guanajuato al sur. Dentro de este pueblo existían diferenciaciones de acuerdo a su lugar de asentamiento; así, había subgrupos, que se denominaban “los de Mazapil” y otros “de las Salinas”. El nombre de guachichil significa “cabezas pintadas de rojo”, y obedecía al hecho de que se pintaban la cabeza y el cuerpo de este color; además, se adornaban el cabello con plumas, también de color rojo. Los zacatecos, con quienes los guachichiles guerreaban constantemente, los acusaban de practicar el canibalismo. Los guamares y pames habitaban la región que comprende desde el actual estado de Querétaro, hasta Guanajuato y hacían incursiones hasta el actual Aguascalientes y Lagos de Moreno. Los pames adquirieron diversas características mesoamericanas por contacto con los otomíes, como fueron la agricultura y ciertos cultos religiosos como las ofrendas de papel y las ceremonias agrícolas en las que un chamán9 rociaba las milpas con sangre de su cuerpo. Los zacatecos extendían su zona de operaciones desde el actual Zacatecas hasta Durango y de ellos los conquistadores señalaban que andaban desnudos, pero “con medias calzas de perro”, piel de la rodilla al tobillo, para proteger las piernas de las espinas. Una característica de estos pueblos chichimecas radicaba en que eran hábiles en el manejo del arco y la flecha, siendo los zacatecos los mejores. Los tecuexes, caxcanes, pames y guamares desarrollaron formas de agricultura, mientras que los zacatecos y guachichiles fueron completamente cazadores y recolectores; todos ellos realizaron intercambios comerciales con los pueblos mesoamericanos, cambiando armas y piedras semipreciosas como turquesas,10 además de peyote,11 por comida y alfarería. Sólo entre los pueblos caxcanes y los pames existió algún grado de prácticas religiosas formalizadas, con templos y lugares sagrados. Creían que podían adquirir las cualidades de otros seres humanos o de animales, pintándolos o grabándolos en diversos objetos o sobre la piel; otra forma de adquirir estas características era comiéndoselos, por lo que practicaron la antropofagia. Por otra parte, la sangre tenía un importante significado ritual ya que, al nacer el primogénito, otros miembros del grupo realizaban incisiones en el cuerpo del padre hasta que quedara cubierto de sangre; estos rituales de autosacrificio se realizaban como parte de ciertas ceremonias de paz para acabar las guerras, en las cuales se incluía perforarse las orejas y pintarse el cuerpo con la sangre. Concebían la naturaleza en forma animista, es decir, consideraban que todas las cosas poseían un espíritu; los desequilibrios entre estas fuerzas naturales, que podían desatarse con la intervención de ciertos individuos —los brujos—, requerían establecer mecanismos para defenderse de los malos espíritus y de su manifestación que eran las enfermedades; para ello, rodeaban sus campamentos con muros de espinas o se refugiaban en lugares llenos de plantas espinosas. Para evitar los embrujos tenían mucho cuidado de no dejar ningún objeto a su paso por un territorio enemigo. 7 Área cultural que se extiende al norte de los límites de Mesoamérica, más allá de las cuencas de los ríos
Fuerte, Lerma y Soto la Marina; la zona fue conocida como la Gran Chichimeca, concepto que tiene su
origen en la denominación dada por los pueblos del centro de Mesoamérica a los habitantes de las tierras
norteñas, a quienes consideraban poco civilizados.
8 Zona arqueológica de la época posclásica mesoamericana, que se localiza a 56 kilómetros al sur de la actual ciudad de Zacatecas. 9 Individuos que, de acuerdo al pensamiento primitivo, son capaces de realizar la comunicación con los espíritus que integran la verdadera naturaleza de las cosas, sobre todo de los animales. 10 Mineral de color azul verdoso, compuesto de fosfato de aluminio y cobre, que es escaso y valioso y ha sido muy apreciado como piedra preciosa y ornamental durante miles de años, debido a su color inigualable que, en época prehispánica, se relacionaba con el agua y todo aquello que es benéfico para una sociedad agrícola. 11 Lophophora williamsii es un pequeño cactus sin espinas de crecimiento extremadamente lento; a menudo tardan más de 30 años en alcanzar la edad de floración. Endémico de la región sureste de Estados Unidos y el centro de México; contiene numerosos alcaloides, entre ellos la mescalina, poderoso alucinógeno que fue ampliamente utilizado por los pueblos prehispánicos para realizar viajes místicos religiosos. La parte superior del cactus que sobresale del suelo, llamada corona, está formada por botones en forma de disco que son cortados de la raíz y secados. Estos botones se mastican o se hierven en agua para elaborar una infusión psicotrópica; la dosis efectiva de mescalina es de alrededor de 5 gramos de peyote seco, y la experiencia alucinógena dura aproximadamente 12 horas. |
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